Abriendo espacios

Abriendo espacios

Abriendo espacios /daltitcoachingA menudo queremos introducir cambios en nuestra vida, renovarnos y salir del estancamiento, y no nos damos cuenta de que, para mover el aire, no sólo tiene que haber ventanas abiertas, sino los huecos necesarios por los que el aire pueda correr. Los espacios y la apertura de posibilidades se consiguen aligerando las cargas mentales y emocionales, que a menudo están más relacionadas con nuestro pasado que con nuestro presente.

La coach estadounidense Talane Miedaner, autora del súper ventas «Coaching para el éxito», en el que se concentra en dar pragmáticos consejos para ganar tiempo y disfrutarlo, menciona que la mayoría de la gente piensa que contar con una agenda sobrecargada es una señal de éxito, cuando en realidad esto les impide enterarse de lo que está pasando a su alrededor, y hace que se les escapen oportunidades. Para recuperar ese tiempo, Miedaner recomienda acciones como apagar el televisor, contratar a una asistenta, reducir el armario para no tener que darle vueltas a qué ponerse o tirar los esmaltes de uñas. Menos es más.

Algunos consejos pueden parecer absurdos, pero ¿nuestra vida está llena, o sólo rellena? Las vidas «rellenas» no hacen referencia sólo a los apegos materiales, es decir, a la importancia que otorgamos a las posesiones en nuestra vida, sino que es algo que se extiende a ámbitos más íntimos. ¿Cómo vamos a iniciar una relación, si no nos atrevemos a soltar la actual, o incluso la antigua? ¿Cuántas amistades conservamos con las que, en el fondo, ya no compartimos nada? Es interesante preguntarse si seguimos siendo la persona que acumuló esos objetos, esas relaciones, o cuánto queda de ella. ¿Es nuestra incapacidad para soltar lastre lo que nos impide seguir avanzando? La sensación de vacío da cierto vértigo, pero sin abrir espacios no entrará ese aire nuevo.